martes, 24 de febrero de 2015

jueves, 19 de febrero de 2015

La primer sonrisa de esta mañana...


Esta mañana recibí un correo electrónico de una de las amiguitas entrañables. Sus palabras me alegraron mucho y también me hicieron entrar en sintonía nostálgica. En su mensaje nos cuenta de un viaje deseado y pronto a realizar, pero también habla de la amistad, de esos detalles que van marcando diferencias y significados. Me honra saberme incluida en su lista, pues la distancia ha dominado desde hace muchos años, y es cierto, como bien lo dice, aún así, el cariño y el pensamiento se mantienen. En la parte específica en que me menciona, dice:

"..., mi amiga iniciadora. El tour por Veracruz, las visitas a los zapatistas, los cachititititos compartidos de comida, los libros de Cortázar como oráculo, el Templo de Diana, etc, etc, etc."
Esas palabras desataron una lluvia de recuerdos, muy en sintonía con la iniciación de la que habla, a los que habría que sumar el viaje al Cervantino, con vodka, complicidades y muchas risas de por medio, en el que nos descubrimos amigas; la ida de pinta a Tepoztlán; las tantas fiestas; las repetidas veces que vimos El libro de Cabecera, y La ciudad de los niños perdidos; el miedo ante la oscuridad en las grutas de Cacahuamilpa; Michoacán y sus artesanías; un campamento en Hidalgo donde todo tenía forma de corazón, según la chamana de los escupitajos; también de forma paralela nos iniciamos en el amor y la sexualidad; y cómo olvidar el Reno y su llanto al verme; nuestra versión metal de La rama, las tantísimas cosas compartidas en tan poco tiempo... La guayaba y la tostada, la estalactita y la estalagmita...

Sólo queda decir GRACIAS, por tantos lindos recuerdos, que espero que se sigan sumando, aunque sea de vez en cuando. 

¡BUEN VIAJE!




jueves, 5 de febrero de 2015

La tristeza y este no saber...


Ahora no me quejo, yo lo consentí, 
insistí en quererte. 
Y ahora que no sé si insistir, 
tú insistes en quererme... 
... paradoja constante del amor... 
cuando te vas, me quedo yo, 
cuando me voy, tú te quieres quedar, 
pero otra vez... 

La tristeza y este no saber qué decir o hacer. Sé que el tiempo es determinante, que si algo puede salvarse, es ahora, y que no hay vuelta atrás. Tantos años hablando y deseando materializar algo... Y justo ahora, que parece posible, ya no hay comunicación. Y es tan fuerte que las palabras no fluyen, se convierten en una madeja de emociones que se enredan en mi garganta y en mi pensamiento. Sé qué quiero y siento... Pero nada fluye. 

La distancia es cada vez mayor y nos volvemos extraños...

Me inquieta y aterra el cómo será mayo.



lunes, 26 de enero de 2015

Otra noche de ausencia...

Sé que estás ahí,
percibo tus latidos 
mientras se apagan.

¿Será que finalmente
llegó el tiempo de disolverse?

Mi voz no fluye,
mi dolor no te toca.

Tú, ahí:
frío, inerte...

domingo, 25 de enero de 2015

martes, 20 de enero de 2015

Misiva

Querido Sr. B:

En el transcurso de las próximas horas es probable que reciba un paquete que contenga material de suma sensibilidad. Probablemente lo primero que se pregunte será quién es el remitente, y luego el por qué de semejante contenido. Seguramente su curiosidad lo conduzca a este blog, así que ya sabe que se lo he enviado yo. Ahora quiero sólo pedirle que lo revise con atención y que piense en que no todo lo que digo son metáforas; hay cosas que van más allá de las imágenes, o imágenes que llegan a nombrar teorías. Insisto en que lo revise para que luego podamos discutirlo. Y mientras eso sucede, le envío los mejores deseos desde esta helada ciudad de la que comienzo a despedirme.

Suya...




lunes, 19 de enero de 2015

De los espejos y otros territorios

Los viajes son los viajeros. Lo que vemos
no es lo que vemos, sino lo que somos.
Fernando Pessoa

Tomar la decisión de salir de casa, de tus lugares de confort, de los alimentos que te identifican con tus raíces, dejar atrás los paisajes en los que has escrito tus recuerdos, empacar algunas cosas en la maleta, y viajar hacia un territorio desconocido que te atrae y asusta simultáneamente, porque sabes que ninguna guía de turismo puede mostrarte lo que conocerás, lo que dejarás de ti en ese espacio. Pones pausa a lo cotidiano con una lista de cosas por hacer y preguntas por responder: es hora de emprender la aventura.

Llegar a una ciudad que aunque habla tu mismo idioma, no se rige por las mismas reglas de convivencia, ni respira, ni alimenta, ni vive, ni viste igual, un lugar en el que te sabes extraño y extranjero, y que te obliga a posicionarte como explorador y captor de otras realidades para, así, suavizar el deseo de volver al cálido abrazo de tu hogar.

Luego de este primer golpe, día y noche recorres con insaciable curiosidad las calles, las hueles, las tocas, dialogas con sus habitantes en busca de coincidencias, te reúnes con otros que experimentan tus mismos desencuentros. Dibujas, moldeas, cocinas, lees, captas imágenes y sonidos, pruebas, recolectas, te adaptas y mimetizas, danzas al ritmo de la temperatura de la ciudad, que muy al final podrás sentir como propia. En tu camino te encuentras lugares y personas que podrán, quizás, marcar tu memoria de forma definitiva, pero eso depende de qué tanto permitas ese fluir de información y energías, porque los contrastes no siempre resultan reconfortantes.

De esta estancia renacerán dudas arraigadas acerca del origen de tu identidad, tendrás que cuestionarte quién eres y hacia dónde vas, qué es lo que quieres y qué es lo que buscas más allá de esta ausencia. Porque en este tiempo, además, vienes a transformarte y reconocerte. Vienes también a valorar tu propia herencia cultural y a situarla desde una dimensión hasta ahora desconocida. Porque ahora decir patria es historia, cultura, tradición, arte y lenguaje, es familia y amor, es rabia e impotencia, es romper estereotipos, es liberarte de discursos dominantes, es tomar postura frente a tu propio mestizaje, es redescubrir las tantas potencialidades que tenemos.


Valencia se convierte en un espejo delante del que te sitúas: te proyecta más y más preguntas, que resultan ser una invitación a continuar investigando porque no tendrán una sola respuesta válida, y quizás te pierdas en ese tránsito, y quizás tu imagen se desdibuje durante un tiempo. Luego, próximo a volver a tu México lindo y querido, descubres que algo tuyo has dejado aquí: has creado lazos con ciertas esquinas, con ciertos sabores, con personas que te han ayudado a mirarte de otra manera, has creado vínculos y resulta que ésta, ahora, también es tu tierra, de otra manera, pero lo es. Y sabes que aunque te irás, no lo haces del todo, y no dirás adiós porque tienes plena conciencia de que el viaje no terminará.

domingo, 18 de enero de 2015

A mar...


- A mar - mar - amar - arma -

 Como el oleaje y su cadencia, 
                                           así tu ritmo
como el golpe líquido que brama sobre la arena,
       así tu voz                                                              
la humedad que disuelve y redondea, 
                                                                 así mi cuerpo
           suave y enérgico devoto de la luna,
así el deseo                                                        
la vida que se nutre de vida, 
                                                  así los dos...


viernes, 16 de enero de 2015

Ésta larga noche...

Brian Luong

La culpa es de uno

Quizá fue una hecatombe de esperanzas
un derrumbe de algun modo previsto
ah pero mi tristeza solo tuvo un sentido

todas mis intuiciones se asomaron
para verme sufrir
y por cierto me vieron

hasta aqui habia hecho y rehecho
mis trayectos contigo
hasta aqui habia apostado
a inventar la verdad
pero vos encontraste la manera
una manera tierna
y a la vez implacable
de desahuciar mi amor

con un solo pronostico lo quitaste
de los suburbios de tu vida posible
lo envolviste en nostalgias
lo cargaste por cuadras y cuadras
y despacito
sin que el aire nocturno lo advirtiera
ahi nomas lo dejaste
a solas con su suerte
que no es mucha

creo que tenes razon
la culpa es de uno cuando no enamora
y no de los pretextos
ni del tiempo

hace mucho muchisimo
que yo no me enfrentaba
como anoche al espejo
y fue implacable como vos
mas no fue tierno

ahora estoy solo
francamente
solo

siempre cuesta un poquito
empezar a sentirse desgraciado

antes de regresar
a mis lobregos cuarteles de invierno

con los ojos bien secos
por si acaso

miro como te vas adentrando en la niebla
y empiezo a recordarte.

domingo, 11 de enero de 2015

Merxus

Fue hace miles de años, en una galería underground de la ciudad, a la que llegamos por invitación de no sé quién amigo de D. Había tanta gente que era imposible ver las cosas expuestas, y aún peor el conseguir alguna cerveza entre la multitud arremolinada hacia la mesa de bebidas. Y así, en medio de ese caos, noté esa presencia: una mirada que me seguía, un cuerpo que se perdía para luego aparecer a algunas mesas delante de mi... Y así pasó un tiempo considerable, hasta que hubo espacio para apreciar las piezas y poder dejar en el piso las bolsas. Fue entonces cuando me abordó, sugiriendo que podía verificar que no desaparecieran nuestras cosas mientras seguíamos mirando. Luego comenzamos a hablar y una energía indescriptible nos invadió, fueron unas ganas de seguir hablando de cualquier cosa, de penetrar en los rincones más oscuros de nuestros seres. Recuerdo haberme despedido sintiendo una infinita emoción y con la certeza de que volveríamos a vernos. 

Y así fue. No recuerdo cuántos días pasaron y cuántas veces volvimos a coincidir. Pero sí recuerdo una película musicalizada en vivo, recuerdo una larga velada bebiendo café y hablando, recuerdo mi cuerpo temblando de gusto y recuerdo no haber dormido esa noche por la energía que me dejó el habernos despedido con un cálido abrazo antes de que subiera al transporte que me llevaba a casa.

Ya olvidé qué pasó después, pero lo cierto es que nunca hubo nada más allá de ese abrazo y creo que luego me escribió diciendo que había dejado la ciudad y que yo había tenido algo que ver en esa decisión. Tiempo después me contó que se casó y que vivía en Canadá. Luego en Londres. Mientras vivía allá vino a visitar a su familia y nos volvimos a encontrar: Esta vez fue la presentación de un disco, una emoción semejante, mucho gusto de saber que estaba haciendo realidad sus proyectos, y otro abrazo que pudo ser más, pero preferí guardar ese recuerdo suyo, el de la energía que generábamos con solo mirarnos.

Después, seguimos escribiéndonos ocasionalmente, y cuando vine acá, pensé en avisarle para poder verlo, pero descubrí que todas sus cuentas estaban eliminadas. Y como lo único que sé de él es que vino del planeta Merxus, no sé cómo localizarlo. Sólo espero que esté muy bien y que siga diseñando y creando con tanto entusiasmo. 

Un abrazo hasta donde estés...!




Todo, en un breve susurro...

Lost in Traslation, Sofía Coppola, 2003

jueves, 8 de enero de 2015

jueves, 1 de enero de 2015

Inicio...

Comienzo este año eliminando (una vez más) sus mensajes... Y ahora cada que busco su nombre en la lista de diálogos, no aparece y me viene un vuelco emocional. Y es aún peor cuando se anuncia un mensaje entrante y pienso que es suyo: y es regla que alguien más es quien escribe.

Nuevamente se evapora y me evade. Rehuye conversaciones, dice que deje de atacarle, que estoy hipersensible, que imagino cosas... Y ya llegué a mi límite, así que decido dejar de buscarle. Lo voluble no me hace bien.

Si le interesa, como dice, que haga algo por demostrarlo... Y si no, ¡ojalá que le vaya bonito!

martes, 30 de diciembre de 2014

La canción de fin de año...



La escucho una y otra... y otra vez... Y no siento precisamente tristeza, ni nostalgia, pero creo que este es el sentir general que me dejan estos meses. 

Por eso muchacho
no partas ahora 
soñando el regreso:
el amor es simple,
y a las cosas simples
las devora el tiempo

Tan lindas palabras, tan lindos recuerdos, tan lindas cosas simples que construyen la memoria y los anhelos...

lunes, 29 de diciembre de 2014

Hoy... Con frío y por terminar el año.

Ahora escribo desde una de las bibliotecas de la Universidad de Valencia, mientras hago una pausa para organizar un poco mis ideas y continuar escribiendo acerca de educación, adolescencia, arte y museos. 

Es difícil concentrarse con tanto frío y con tanta vida por conocer y con tantos pensamientos que me impulsan más a la acción que a la lectura...

Pienso en la libertad, en la responsabilidad que supone, en lo necesaria que es. Pienso en mis deseos encontrados por terminar este ciclo académico y también por hacer algo que me llene más. Pienso en mis prejuicios y en las cosas que no me gustan y que no estoy dispuesta a aceptar. Pienso en que prefiero ver películas subtituladas, en lo necesario que es modificar por completo el índice, en que quiero volver al Cela y también saber más de pedagogía, en que esta realidad no es la mía, ni la de mi gente, en que cada día soy más ignorante, y en lo mucho que necesito magia... 

Pienso en que aunque parece que he dado muchísimos cambios de ruta, sigo en el mismo camino y sigo queriendo las mismas cosas para mi, mi hijo y mi pueblo. 

sábado, 27 de diciembre de 2014

La sole...

"Jamás hallé compañera más sociable que la soledad"
Henry David Thoreau



Estos días en los que la gente se pone en plan familiar y festivo pero también de reflexión y tono depresivo, los he pasado en silencio, mirando con serenidad tanto el paisaje mediterráneo, como a quienes han estado cerca, y luego pude mirarme a través de las experiencias que me han compartido. 

He conocido a personas que están pasando por transiciones fuertes en sus vidas, que no pueden mirar la luz que proyectan, que no creen en si mismas. Y han sido espejos de lo que soy y fui... y quizás seré.

Entre las cosas que más me han impactado está la urgencia por estar con alguien, ese sentir que se va el tren y que la edad, las arrugas, y tanto prejuicio, nos dejará solos de por vida si no nos damos prisa. Entonces van a la búsqueda, ya sea sólo por cuestión sexual o en plan de relación de pareja, pero por ese mismo sentirse incompletos y temerosos, deciden buscar virtualmente, y están suscritos a sitios para ligar y hasta tienen identificados los perfiles que se van repitiendo, como el suyo, por cada portal. 

A partir de esto me han venido dos reflexiones de peso: 

1) Yo no sé, la realidad es que no acabo de comprender ese temor a la soledad (aunque tengo muchos otros), pero cuando considero la idea de estar sola, no me da miedo, ni pesar; incluso he pensado que esa sería la forma más cómoda y sana de continuar con mi existencia en paz y sin lastimar a nadie. La realidad es que disfruto mucho estando sólo conmigo, ya sea activa o no. Me gusta escuchar mis pensamientos y vivir con todos mis sentidos los espacios.  Y compartirme con los demás sin necesidad de pactos, gremios o sociedades cerradas.

2) Y de nuevo Sur: Luego de haber sentido desconfianza y aversión ante las incursiones cibernéticas de mis amigas, caí en cuenta de que no hay mucha diferencia entre lo que hacen y lo que vivo desde hace millones de años con ese ser tan especial y tan extraño. Así que sigo procesándolo: o dejo esa hipócrita postura ante lo que ellas hacen, o me malviajo terriblemente por este estar líquido cada día más intenso.

Y falta abundar en todo esto, pero será en otro momento.



lunes, 22 de diciembre de 2014

Intenseando...

Las emociones surgen, se asoman temerosas por los pliegues de la vida, detectan luz y fluyen, se llenan de color y corren caudalosas, beben anhelos y esperanzas, se multiplican, se desbordan e inundan todo cuanto tocan. Ellas, las necias, a veces no comprenden que deben ser recatadas para sobrellevar la vida cotidiana, para que las distancias no las aniquilen, porque una palabra puede ser suficiente para apagar toda su fuerza, porque no saben de mesura y quieren que su vida, aunque corta, sea intensa.

Klaus Rinke  
Time-Space-Body and Action, 1972
No sé si por fortuna, he aprendido a ser una brillante celadora: así que las convoco, les cuento una historia que las adormece, y las guardo, con ternura, en una cajita, les pido que esperen a que los tiempos sean mejores, a que algún buen augurio venga por ellas en otro tiempo. Hoy no...


jueves, 18 de diciembre de 2014

Zona de Promesas



Entonces hablamos durante horas... 

No sé si hay soluciones o paliativos; no sé si hay presente o futuro; no sé si el silencio está bien, o si escucharte dormir o que me escuches, o si hablar de trivialidades. Siento que algo se rompió, pero aún no sé qué fue. 

Estoy triste...

miércoles, 17 de diciembre de 2014

93

Pero el amor, esa palabra... Moralista Horacio, temeroso de pasiones sin una razón de aguas hondas, desconcertado y arisco en la ciudad donde el amor se llama con todos los nombres de todas las calles, de todas las casas, de todos los pisos, de todas las habitaciones, de todas las camas, de todos los sueños, de todos los olvidos o los recuerdos. Amor mío, no te quiero por vos ni por mí ni por los dos juntos, no te quiero porque la sangre me llame a quererte, te quiero porque no sos mía, porque estás del otro lado, ahí donde me invitás a saltar y no puedo dar el salto, porque en lo más profundo de la posesión no estás en mí, no te alcanzo, no paso de tu cuerpo, de tu risa, hay horas en que me atormenta que me ames (cómo te gusta usar el verbo amar, con qué cursilería lo vas dejando caer sobre los platos y las sábanas y los autobuses), me atormenta tu amor que no me sirve de puente porque un puente no se sostiene de un solo lado, jamás Wright ni Le Corbusier van a hacer un puente sostenido de un solo lado, y no me mires con esos ojos de pájaro, para vos la operación de] amor es tan sencilla, te curarás antes que yo y eso que me querés como yo no te quiero. Claro que te curarás, porque vivís en la salud, después de mí será cualquier otro, eso se cambia como los corpiños. Tan triste oyendo al cínico Horacio que quiere un amor pasaporte, amor pasamontañas, amor llave, amor revólver, amor que le dé los mil ojos de Argos, la ubicuidad, el silencio desde donde la música es posible, la raíz desde donde se podría empezar a tejer una lengua. Y es tonto porque todo eso duerme un poco en vos, no habría más que sumergirte en un vaso de agua como una flor japonesa y poco a poco empezarían a brotar los pétalos coloreados, se hincharían las formas combadas, crecería la hermosura. Dadora de infinito, yo no sé tomar, perdoname. Me estás alcanzando una manzana y yo he dejado los dientes en la mesa de luz. Stop, ya está bien así. También puedo ser grosero, fájate. Pero fijate bien, porque no es gratuito.

¿Por qué stop? Por miedo de empezar las fabricaciones, son tan fáciles. Sacás una idea de ahí, un sentimiento del otro estante, los atás con ayuda de palabras, perras negras, y resulta que te quiero. Total parcial: te quiero. Total general: te amo. Así viven muchos amigos míos, sin hablar de un tío y dos primos, convencidos del amor-que-sienten-por-sus-esposas. De la palabra a los actos, che; en general sin verba no hay res. Lo que mucha gente llama amar consiste en elegir a una mujer y casarse con ella. La eligen, te lo juro, los he visto. Como si se pudiese elegir en el amor, como si no fuera un rayo que te parte los huesos y te deja estaqueado en la mitad del patio. Vos dirás que la eligen porque-la-aman, yo creo que es al verse. A Beatriz no se la elige, a Julieta no se la elige. Vos no elegís la lluvia que te va a calar hasta los huesos cuando salís de un concierto. Pero estoy solo en mi pieza, caigo en artilugios de escriba, las perras negras se vengan cómo pueden, me mordisquean desde abajo de la mesa. ¿Se dice abajo o debajo? Lo mismo te muerden. ¿Por qué, por qué, pourquoi, why, warum, perchè este horror a las perras negras? Miralas ahí en ese poema de Nashe, convertidas en abejas. Y ahí, en dos versos de Octavio Paz, muslos del sol, recintos del verano. Pero un mismo cuerpo de mujer es María y la Brinvilliers, los ojos que se nublan mirando un bello ocaso son la misma óptica que se regala con los retorcimientos de un ahorcado. Tengo miedo de ese proxenetismo, de tinta y de voces, mar de lenguas lamiendo el culo del mundo. Miel y leche hay debajo de tu lengua... Sí, pero también está dicho que las moscas muertas hacen heder el perfume del perfumista. En guerra con la palabra, en guerra, todo lo que sea necesario aunque haya que renunciar a la inteligencia, quedarse en el mero pedido de papas fritas y los telegramas Reuter, en las cartas de mi noble hermano y los diálogos del cine. Curioso, muy curioso que Puttenham sintiera las palabras como si fueran objetos, y hasta criaturas con vida propia. También a mí, a veces, me parece estar engendrando ríos de hormigas feroces que se comerán el mundo. Ah, si en el silencio empollara el Roc... Logos, faute éclatante. Concebir una raza que se expresara por el dibujo, la danza, el macramé o una mímica abstracta. ¿Evitarían las connotaciones, raíz del engaño? Honneur des hommes, etc. Sí, pero un honor que se deshonra a cada frase, como un burdel de vírgenes si la cosa fuera posible.

Del amor a la filología, estás lucido, Horacio. La culpa la tiene Morelli que te obsesiona, su insensata tentativa te hace entrever una vuelta al paraíso perdido, pobre preadamita de snack-bar, de edad de oro envuelta en celofán. This is a plastic's age, man, a plastic's age. Olvidate de la perras. Rajá, jauría, tenemos que pensar, lo que se llama pensar, es decir sentir, situarse y confrontarse antes de permitir el paso de la más pequeña oración principal o subordinada. París es un centro, entendés, un mandala que hay que recorrer sin dialéctica, un laberinto donde las fórmulas pragmáticas no sirven más que para perderse. Entonces un cogito que sea como respirar París, entrar en él dejándolo entrar, neuma y no logos. Argentino compadrón, desembarcando con la suficiencia de una cultura de tres por cinco, entendido en todo, al día en todo, con un buen gusto aceptable, la historia de la raza humana bien sabida, los períodos artísticos, el románico y el gótico, las corrientes filosóficas, las tensiones políticas, la Shell Mex, la acción y la reflexión, el compromiso y la libertad, Piero della Francesca y Anton Weber, la tecnología bien catalogada, Lettera 22, Fiat 1600, Juan XXIII. Qué bien, qué bien. Era una pequeña librería de la rue du Cherche-Midi, era un aire suave de pausados giros, era la tarde y la hora, era del año la estación florida, era el Verbo (en el principio), era un hombre que se creía un hombre. Qué burrada infinita, madre mía. Y ella salió de la librería (recién ahora me doy cuenta de que era como una metáfora, ella saliendo nada menos que de una librería) y cambiamos dos palabras y nos fuimos a tomar una copa de pelure d'oignon a un café de Sèvres-Babylone (hablando de metáforas, yo delicada porcelana recién desembarcada, HANDLE WITH CARE, y ella Babilonia, raíz de tiempo, cosa anterior, primeval being, terror y delicia de los comienzos, romanticismo de Atala pero con un tigre auténtico esperando detrás del árbol). Y así Sèvres se fue con Babylone a tomar un vaso de pelure d'oignon, nos mirábamos y yo creo que ya empezábamos a deseamos (pero eso fue más tarde, en la rue Réaumur) y sobrevino un diálogo memorable, absolutamente recubierto de malentendidos, de desajustes que se resolvían en vagos silencios, hasta que las manos empezaron a tallar, era dulce acariciarse las manos mirándose y sonriendo, encendíamos los Gauloises el uno en el pucho del otro, nos frotábamos con los ojos, estábamos tan de acuerdo en todo que era una vergüenza, París danzaba afuera esperándonos, apenas habíamos desembarcado, apenas vivíamos, todo estaba ahí sin nombre y sin historia (sobre todo para Babylone, y el pobre Sèvres hacía un enorme esfuerzo, fascinado por esa manera Babylone de mirar lo gótico sin ponerle etiquetas, de andar por las orillas del río sin ver remontar los drakens normandos). Al despedirnos éramos como dos chicos que se han hecho estrepitosamente amigos en una fiesta de cumpleaños y se siguen mirando mientras los padres los tiran de la mano y los arrastran, y es un dolor dulce y una esperanza, y se sabe que uno se llama Tony y la otra Lulú, y basta para que el corazón sea como una frutilla, y...

Horacio, Horacio.

Merde, alors. ¿Por qué no? Hablo de entonces, de Sèvres-Babylone, no de este balance elegíaco en que ya sabemos que el juego está jugado.