viernes, 19 de junio de 2015

Día catorce

http://losviajesinretorno.blogspot.mx/2015/06/30-de-mayo.html

jueves, 18 de junio de 2015

Y así las cosas...

Los días siguen pasando y nada cambia: alguna tonada, algún aroma, cierto sabor, algún recuerdo que me asalta en lo cotidiano, una canción, una frase, algún sabor, la forma en que el sol ilumina algún objeto, la temperatura de ciertas horas...

Y yo, maldita sea,  sigo extrañándote.

martes, 19 de mayo de 2015

Día tres

http://losviajesinretorno.blogspot.mx/2015/05/dia-tres.html

Acuérdate de mí

sábado, 16 de mayo de 2015

viernes, 15 de mayo de 2015

jueves, 14 de mayo de 2015

miércoles, 13 de mayo de 2015

Cuenta regresiva...


Retrato

Tu amor es todo de ausencia.

Llegan a mi alma

-como el aroma de un jardín oculto-

tus palabras, vagas.



No sabes durar. Tu esencia

como el agua pasa.

Como el agua el alma del cielo que miras

es, sólo, tu alma...



Jaime Torres Bodet

martes, 12 de mayo de 2015

lunes, 11 de mayo de 2015

domingo, 10 de mayo de 2015

sábado, 9 de mayo de 2015

viernes, 8 de mayo de 2015

jueves, 7 de mayo de 2015

miércoles, 6 de mayo de 2015

jueves, 30 de abril de 2015

Sputnik, mi amor...

"Y este amor me conducirá a algún sitio. No puedo impedir que esta fuerte corriente me arrastre. Ya no tengo elección. Tal vez me lleve a un mundo especial que jamás he conocido. A un lugar lleno de peligros, quizá. Donde se esconda algo que me inflija una herida profunda, mortal. Tal vez pierda todo lo que poseo. Pero ya no puedo volver atrás. Sólo puedo abandonarme a la corriente que discurre ante mis ojos. Aunque me consuma entre las llamas, aunque desaparezca para siempre."

sábado, 25 de abril de 2015

Hacia el final del juego...

Son esas puertas cerradas, canceladas por el tiempo y la vida, esos vestigios de tiempos pasados mejores, esos rastros de un color esperanza: la huella de lo que pudo ser, aquello que fue carcomido por el tránsito de los días sobre su superficie, por el abandono y la desidia.

Son esas puertas que no pudimos cruzar, las del vacío, las que simplemente estuvieron siempre ahí y que no alcancé a vislumbrar; las mismas que me hacen reconocer que no hay más que esperar aquí.


Ahora queda reconstruir el camino y avanzar por un nuevo sendero. Y sobre todo,  no mirar atrás nunca más.