"Y este amor me conducirá a algún sitio. No puedo impedir que esta fuerte corriente me arrastre. Ya no tengo elección. Tal vez me lleve a un mundo especial que jamás he conocido. A un lugar lleno de peligros, quizá. Donde se esconda algo que me inflija una herida profunda, mortal. Tal vez pierda todo lo que poseo. Pero ya no puedo volver atrás. Sólo puedo abandonarme a la corriente que discurre ante mis ojos. Aunque me consuma entre las llamas, aunque desaparezca para siempre."
Quien ha visto la Esperanza, no la olvida. La busca bajo todos los cielos y entre todos los hombres. Y sueña que un día va a encontrarla de nuevo, no sabe dónde, acaso entre los suyos. En cada hombre late la posibilidad de ser o, más exactamente, de volver a ser otro hombre.
jueves, 30 de abril de 2015
sábado, 25 de abril de 2015
Hacia el final del juego...
Son esas puertas cerradas, canceladas por
el tiempo y la vida, esos vestigios de tiempos pasados mejores, esos rastros de
un color esperanza: la huella de lo que pudo ser, aquello que fue carcomido por
el tránsito de los días sobre su superficie, por el abandono y la desidia.
Son esas puertas que no pudimos cruzar, las del vacío, las que simplemente estuvieron siempre ahí y que no alcancé a vislumbrar; las mismas que me hacen reconocer que no hay más que esperar aquí.
Ahora queda reconstruir el camino y avanzar por un nuevo sendero. Y sobre todo, no mirar
atrás nunca más.
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De lo que duele,
El hubiera...,
Sures
viernes, 17 de abril de 2015
martes, 24 de febrero de 2015
jueves, 19 de febrero de 2015
La primer sonrisa de esta mañana...
Esta mañana recibí un correo electrónico de una de las amiguitas entrañables. Sus palabras me alegraron mucho y también me hicieron entrar en sintonía nostálgica. En su mensaje nos cuenta de un viaje deseado y pronto a realizar, pero también habla de la amistad, de esos detalles que van marcando diferencias y significados. Me honra saberme incluida en su lista, pues la distancia ha dominado desde hace muchos años, y es cierto, como bien lo dice, aún así, el cariño y el pensamiento se mantienen. En la parte específica en que me menciona, dice:
"..., mi amiga iniciadora. El tour por Veracruz, las visitas a los zapatistas, los cachititititos compartidos de comida, los libros de Cortázar como oráculo, el Templo de Diana, etc, etc, etc."
Esas palabras desataron una lluvia de recuerdos, muy en sintonía con la iniciación de la que habla, a los que habría que sumar el viaje al Cervantino, con vodka, complicidades y muchas risas de por medio, en el que nos descubrimos amigas; la ida de pinta a Tepoztlán; las tantas fiestas; las repetidas veces que vimos El libro de Cabecera, y La ciudad de los niños perdidos; el miedo ante la oscuridad en las grutas de Cacahuamilpa; Michoacán y sus artesanías; un campamento en Hidalgo donde todo tenía forma de corazón, según la chamana de los escupitajos; también de forma paralela nos iniciamos en el amor y la sexualidad; y cómo olvidar el Reno y su llanto al verme; nuestra versión metal de La rama, las tantísimas cosas compartidas en tan poco tiempo... La guayaba y la tostada, la estalactita y la estalagmita...
Sólo queda decir GRACIAS, por tantos lindos recuerdos, que espero que se sigan sumando, aunque sea de vez en cuando.
¡BUEN VIAJE!
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jueves, 5 de febrero de 2015
La tristeza y este no saber...
Ahora no me quejo, yo lo consentí,
insistí en quererte.
Y ahora que no sé si insistir,
tú insistes en quererme...
... paradoja constante del amor...
cuando te vas, me quedo yo,
cuando me voy, tú te quieres quedar,
pero otra vez...
La tristeza y este no saber qué decir o hacer. Sé que el tiempo es determinante, que si algo puede salvarse, es ahora, y que no hay vuelta atrás. Tantos años hablando y deseando materializar algo... Y justo ahora, que parece posible, ya no hay comunicación. Y es tan fuerte que las palabras no fluyen, se convierten en una madeja de emociones que se enredan en mi garganta y en mi pensamiento. Sé qué quiero y siento... Pero nada fluye.
La distancia es cada vez mayor y nos volvemos extraños...
Me inquieta y aterra el cómo será mayo.
La distancia es cada vez mayor y nos volvemos extraños...
Me inquieta y aterra el cómo será mayo.
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Canciones,
De lo que duele,
Sures
lunes, 26 de enero de 2015
Otra noche de ausencia...
Sé que estás ahí,
percibo tus latidos
mientras se apagan.
¿Será que finalmente
llegó el tiempo de disolverse?
Mi voz no fluye,
mi dolor no te toca.
Tú, ahí:
frío, inerte...
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De lo que duele,
Sures
domingo, 25 de enero de 2015
martes, 20 de enero de 2015
Misiva
Querido Sr. B:
En el transcurso de las próximas horas es probable que reciba un paquete que contenga material de suma sensibilidad. Probablemente lo primero que se pregunte será quién es el remitente, y luego el por qué de semejante contenido. Seguramente su curiosidad lo conduzca a este blog, así que ya sabe que se lo he enviado yo. Ahora quiero sólo pedirle que lo revise con atención y que piense en que no todo lo que digo son metáforas; hay cosas que van más allá de las imágenes, o imágenes que llegan a nombrar teorías. Insisto en que lo revise para que luego podamos discutirlo. Y mientras eso sucede, le envío los mejores deseos desde esta helada ciudad de la que comienzo a despedirme.
lunes, 19 de enero de 2015
De los espejos y otros territorios
Los
viajes son los viajeros. Lo que vemos
no es lo
que vemos, sino lo que somos.
Fernando Pessoa
Tomar la decisión de salir de casa, de tus
lugares de confort, de los alimentos que te identifican con tus raíces, dejar
atrás los paisajes en los que has escrito tus recuerdos, empacar algunas cosas
en la maleta, y viajar hacia un territorio desconocido que te atrae y asusta
simultáneamente, porque sabes que ninguna guía de turismo puede mostrarte lo
que conocerás, lo que dejarás de ti en ese espacio. Pones pausa a lo cotidiano
con una lista de cosas por hacer y preguntas por responder: es hora de
emprender la aventura.
Llegar a una ciudad que aunque habla tu mismo
idioma, no se rige por las mismas reglas de convivencia, ni respira, ni
alimenta, ni vive, ni viste igual, un lugar en el que te sabes extraño y
extranjero, y que te obliga a posicionarte como explorador y captor de otras
realidades para, así, suavizar el deseo de volver al cálido abrazo de tu hogar.
Luego de este primer golpe, día y noche
recorres con insaciable curiosidad las calles, las hueles, las tocas, dialogas
con sus habitantes en busca de coincidencias, te reúnes con otros que
experimentan tus mismos desencuentros. Dibujas, moldeas, cocinas, lees, captas
imágenes y sonidos, pruebas, recolectas, te adaptas y mimetizas, danzas al
ritmo de la temperatura de la ciudad, que muy al final podrás sentir como
propia. En tu camino te encuentras lugares y personas que podrán, quizás,
marcar tu memoria de forma definitiva, pero eso depende de qué tanto permitas
ese fluir de información y energías, porque los contrastes no siempre resultan
reconfortantes.
De esta estancia renacerán dudas arraigadas
acerca del origen de tu identidad, tendrás que cuestionarte quién eres y hacia
dónde vas, qué es lo que quieres y qué es lo que buscas más allá de esta
ausencia. Porque en este tiempo, además, vienes a transformarte y reconocerte. Vienes
también a valorar tu propia herencia cultural y a situarla desde una dimensión
hasta ahora desconocida. Porque ahora decir patria es historia, cultura,
tradición, arte y lenguaje, es familia y amor, es rabia e impotencia, es romper
estereotipos, es liberarte de discursos dominantes, es tomar postura frente a
tu propio mestizaje, es redescubrir las tantas potencialidades que tenemos.
Valencia se convierte en un espejo delante del
que te sitúas: te proyecta más y más preguntas, que resultan ser una invitación
a continuar investigando porque no tendrán una sola respuesta válida, y quizás te
pierdas en ese tránsito, y quizás tu imagen se desdibuje durante un tiempo.
Luego, próximo a volver a tu México lindo
y querido, descubres que algo tuyo has dejado aquí: has creado lazos con
ciertas esquinas, con ciertos sabores, con personas que te han ayudado a
mirarte de otra manera, has creado vínculos y resulta que ésta, ahora, también
es tu tierra, de otra manera, pero lo es. Y sabes que aunque te irás, no lo
haces del todo, y no dirás adiós porque tienes plena conciencia de que el viaje
no terminará.
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domingo, 18 de enero de 2015
A mar...
- A mar - mar - amar - arma -
Como el oleaje y su cadencia,
así tu ritmo
como el golpe líquido que brama sobre la arena,
así tu voz
así tu voz
la humedad que disuelve y redondea,
así mi cuerpo
suave y enérgico devoto de la luna,
así el deseo
así el deseo
la vida que se nutre de vida,
así los dos...
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De lo que me enamora,
Mar,
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viernes, 16 de enero de 2015
La culpa es de uno
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De lo que duele,
Mario Benedetti,
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Sures
domingo, 11 de enero de 2015
Merxus
Fue hace miles de años, en una galería underground de la ciudad, a la que llegamos por invitación de no sé quién amigo de D. Había tanta gente que era imposible ver las cosas expuestas, y aún peor el conseguir alguna cerveza entre la multitud arremolinada hacia la mesa de bebidas. Y así, en medio de ese caos, noté esa presencia: una mirada que me seguía, un cuerpo que se perdía para luego aparecer a algunas mesas delante de mi... Y así pasó un tiempo considerable, hasta que hubo espacio para apreciar las piezas y poder dejar en el piso las bolsas. Fue entonces cuando me abordó, sugiriendo que podía verificar que no desaparecieran nuestras cosas mientras seguíamos mirando. Luego comenzamos a hablar y una energía indescriptible nos invadió, fueron unas ganas de seguir hablando de cualquier cosa, de penetrar en los rincones más oscuros de nuestros seres. Recuerdo haberme despedido sintiendo una infinita emoción y con la certeza de que volveríamos a vernos.
Y así fue. No recuerdo cuántos días pasaron y cuántas veces volvimos a coincidir. Pero sí recuerdo una película musicalizada en vivo, recuerdo una larga velada bebiendo café y hablando, recuerdo mi cuerpo temblando de gusto y recuerdo no haber dormido esa noche por la energía que me dejó el habernos despedido con un cálido abrazo antes de que subiera al transporte que me llevaba a casa.
Ya olvidé qué pasó después, pero lo cierto es que nunca hubo nada más allá de ese abrazo y creo que luego me escribió diciendo que había dejado la ciudad y que yo había tenido algo que ver en esa decisión. Tiempo después me contó que se casó y que vivía en Canadá. Luego en Londres. Mientras vivía allá vino a visitar a su familia y nos volvimos a encontrar: Esta vez fue la presentación de un disco, una emoción semejante, mucho gusto de saber que estaba haciendo realidad sus proyectos, y otro abrazo que pudo ser más, pero preferí guardar ese recuerdo suyo, el de la energía que generábamos con solo mirarnos.
Después, seguimos escribiéndonos ocasionalmente, y cuando vine acá, pensé en avisarle para poder verlo, pero descubrí que todas sus cuentas estaban eliminadas. Y como lo único que sé de él es que vino del planeta Merxus, no sé cómo localizarlo. Sólo espero que esté muy bien y que siga diseñando y creando con tanto entusiasmo.
Un abrazo hasta donde estés...!
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De antaño,
Las nostalgias
jueves, 8 de enero de 2015
jueves, 1 de enero de 2015
Inicio...
Comienzo este año eliminando (una vez más) sus mensajes... Y ahora cada que busco su nombre en la lista de diálogos, no aparece y me viene un vuelco emocional. Y es aún peor cuando se anuncia un mensaje entrante y pienso que es suyo: y es regla que alguien más es quien escribe.
Nuevamente se evapora y me evade. Rehuye conversaciones, dice que deje de atacarle, que estoy hipersensible, que imagino cosas... Y ya llegué a mi límite, así que decido dejar de buscarle. Lo voluble no me hace bien.
Si le interesa, como dice, que haga algo por demostrarlo... Y si no, ¡ojalá que le vaya bonito!
martes, 30 de diciembre de 2014
La canción de fin de año...
La escucho una y otra... y otra vez... Y no siento precisamente tristeza, ni nostalgia, pero creo que este es el sentir general que me dejan estos meses.
Por eso muchacho
no partas ahora
soñando el regreso:
el amor es simple,
y a las cosas simples
las devora el tiempo
Tan lindas palabras, tan lindos recuerdos, tan lindas cosas simples que construyen la memoria y los anhelos...
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Las nostalgias,
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lunes, 29 de diciembre de 2014
Hoy... Con frío y por terminar el año.
Ahora escribo desde una de las bibliotecas de la Universidad de Valencia, mientras hago una pausa para organizar un poco mis ideas y continuar escribiendo acerca de educación, adolescencia, arte y museos.
Es difícil concentrarse con tanto frío y con tanta vida por conocer y con tantos pensamientos que me impulsan más a la acción que a la lectura...
Pienso en la libertad, en la responsabilidad que supone, en lo necesaria que es. Pienso en mis deseos encontrados por terminar este ciclo académico y también por hacer algo que me llene más. Pienso en mis prejuicios y en las cosas que no me gustan y que no estoy dispuesta a aceptar. Pienso en que prefiero ver películas subtituladas, en lo necesario que es modificar por completo el índice, en que quiero volver al Cela y también saber más de pedagogía, en que esta realidad no es la mía, ni la de mi gente, en que cada día soy más ignorante, y en lo mucho que necesito magia...
Pienso en que aunque parece que he dado muchísimos cambios de ruta, sigo en el mismo camino y sigo queriendo las mismas cosas para mi, mi hijo y mi pueblo.
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La docencia,
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