martes, 1 de noviembre de 2011

Muertos...

Es hora de irse a pedir calavera.

Las últimas semanas mi ritmo de vida, de por sí acelerado, se ha vuelto aún más apresurado y caótico. Y justo hoy... justo cuando debo llevar a mi sol disfrazado de esqueleto a las calles a pedir calavera y satisfacer así su ilusión de este tiempo... justo ahora siento que se agotó toda energía en mi.

Volví muy triste de la escuela porque di todo de mi y me sentí utilizada por todos.

Quiero escribir, pero mi Catrín está más que listo y ansioso.

Me voy...


martes, 11 de octubre de 2011

Sin palabras...

Ya se extinguió el placebo de la primera impresión y comienzo a sentirme triste, sin energía. Tendré que acostumbrarme a este nuevo modo de enfrentar el tiempo en internet.

Quizás, lo que más me pesa es el no habernos despedido.

lunes, 10 de octubre de 2011

De deslumbramientos y apagones...

Anoche se apagó totalmente su resplandor. Pero es mejor así. Ya no quiero que signifique nada su nombre cuando lo vea escrito en cualquier lugar; ya no quiero recordar palabra alguna cuando escuche a Spinetta (quien, a decir verdad, estará vetado del itunes un buen tiempo). Por fortuna, Ghibli estuvo antes y más pronto se diluirán las asociaciones.

Anoche estuve de curiosa-obsesiva y las respuestas se revelaron como espejos, como aquellas piezas de rompecabezas que se esconden justo para hacerse aparecer en el momento preciso y así terminar de construir la imagen.

Sí, sé que yo tampoco fui sincera y que por lo mismo no debería reaccionar de esta manera. Cuesta mucho decir la verdad, ¡vaya que lo sé! Pero no tiene sentido relacionarse con alguien a través de mentiras y medias verdades. No lo quiero y estoy segura que de continuar, seguiría en el mismo sentido. Así que decido que no va más.

Adios.

domingo, 18 de septiembre de 2011

Hacer bien las cosas...

¿Qué significa eso?

Si el hacer bien las cosas implica sentirse bien, creo que no voy por buen camino.

No sé cómo hacer, pero no funciona el capricho de alejarse. No soluciono nada y sólo extraño y se enrarece aún más la situación.

¿Cómo se hacen bien las cosas?


sábado, 17 de septiembre de 2011

Otra...

martes, 13 de septiembre de 2011

Los adioses...

He intentado escribir... Pero no puedo. Esto es muy fuerte.







jueves, 1 de septiembre de 2011

Para vivir...

miércoles, 31 de agosto de 2011

Ídem

De espejismos y otras farsas...

Cada vez siento más frío.

Anoche fue distinto, lo fue tanto que esta mañana me aventuré a construir de modo autómata palabras sobre la mesa, palabras que estuve saboreando todo mi día fuera de casa como posibilidad, como una nueva puerta abierta, como ese fragmento de arcoiris que coloreó el paisaje de mis cerros.

¿Qué pueden significar un puñado de abatelenguas apilados? ¿Orden? ¿Puntos suspensivos? ¿O punto final?

De nuevo es tarde, el frío me invade desde los pies y me decido a buscar refugio en mi cama, mientras tanto, estaré expectante a los sonidos de la noche.

Ya quiero estar bien.

No quiero caer.


lunes, 22 de agosto de 2011

2011-2012

Es molesta esta incontrolable ansiedad. Siento que es mucho más fuerte que la que viví el año pasado. Y ciertamente no tiene razón de ser. Ya experimenté una vez lo que es comenzar un ciclo escolar, conocer a los integrantes de los grupos, definir las dinámicas más pertinentes para hacerles atractiva una clase, motivarlos y motivarme para ir más allá de las reglas impuestas por los recursos, los "jefes" y los programas; ya sé más o menos cómo torear las malas jugadas de los compañeros; ya sé modular mi voz y cómo hacer para no quedar afónica; ya conozco los contenidos de los cursos; ya sé que mis alumnos no son universitarios pequeños, sino niños y que como tales hay que hablarles de cada tema. Y sin embargo tengo miedo, mucho miedo de aquello que estoy a unas pocas horas de conocer. Me averguenza decirlo, pero sí, tengo miedo. Quizás el escribirlo funcione como placebo y me ayude a alcanzar la serenidad necesaria para enfrentar este primer día.


domingo, 24 de julio de 2011

El poder de las palabras...

Hace un par de días, mis dedos estallaron y escribieron cuanto he sentido y pensado durante estos últimos tiempos; se sinceraron a un extremo pocas veces visto antes. Quizás pueda tachárseles de inoportunos, de impulsivos, de poco considerados. Sin embargo, considero que es lo mejor que han hecho últimamente. Lo que denotaron en todo momento fue la imperante necesidad de reforzar canales de comunicación y confianza, porque las palabras, bien empleadas, son bálsamo y aliciente, que aunque no alcanzan (quizás) a tocar nuestro cuerpo físico, sí tocan todo lo demás que nos conforma...

Desafortunadamente, estos dedos explosivos, al parecer, generaron recelo y silencio: justo lo opuesto de lo que esperé obtener.

No cabe duda de que nada en este mundo es completamente previsible. Pero creo que ya no queda en mi...


lunes, 18 de julio de 2011

El poder de las imágenes...

No. Ésta vez no sentí celos, ni de manera remota; tampoco fue tristeza. Pero sí apareció un sutil guiño de amargura, luego una dosis mayor de gusto por verle contento y querido. Dolor no hubo: eso pasó cuando fue Perú y no México... Y ya pasó.

Al fin y al cabo, ¿qué más se puede sentir cuando la distancia es el mayor narcótico?


sábado, 2 de julio de 2011

Feliz, triste...

Cada noche tomo la misma decisión; sobre todo cuando pasan de las nueve y el silencio domina. Luego una chispa me hace retractar, y sigue la misma rutina del jugar al no pasa nada.

Eventualmente convoco a los fantasmas y pretendo violentar leyes. El último invitado no apareció y sentí un inmenso alivio. Es el más chocarrero de todos y pudo ser más que nocivo.

...

Durante un par de días tuvimos visitas, y luego de irse y de tantas historias increíbles, anoche me encontré con una casa extraña: el jardín con las plantas de maíz abatidas desde el este, con mi colección de rosas secas esparcidas frente a mi cama, con la ausencia de uno de mis aretes favoritos, con un par de fotos que permanecían en el mismo sitio, inalterables, pese a que todo lo que por la mañana les rodeaba ahora estaba en el suelo.

Entonces exigí como compensación un gran ramo de rosas ante semejante descuido, el que tajantemente fue negado. Sentí miedo. Uno de esos miedos que hiela todo el ser. Brinqué de la cama pensando que quizás con tanta historias contadas la noche anterior, seguro pudimos convocar alguna cosa rara (más rara yo pensando aquello), y busqué un par de tijeras que dejé abiertas debajo de nuestras camas. Finalmente el cansancio me hizo dormir, aún con el inmenso dolor de cabeza que me invadía.

...

Ahora llueve y no puedo alejar esta sensación simultánea de estar feliz y estar triste. Quiero dormir y hay mucho por hacer. Quise escribir y terminé divagando en estas líneas. Será mejor ver una película y abstraerse. Y ya mañana será día de hacer.


sábado, 25 de junio de 2011

Azul y Oro...

Semana de re-encuentros. Volví a los lugares de antaño, a aprehender su particular aroma, a ver el sol y el pasto enrojecidos de sus madrugadas, a sentir esa extraña plenitud que siempre me ha dado ese sitio, mi casa de siempre: el lugar de mi temprana venta de periódicos, el del primer beso, el de las exploraciones científicas, el de los juegos interminables, el de los infinitos escenarios, el de la experimentación teatral, el de la lucha, el de los días de intensa lectura, el de los tantos cuestionamientos, el del cine bueno y barato, el de los huaraches más ricos, el de los grandes recuerdos, el de las mulas los jueves de corpus, el de nadar hasta el hartazgo, el de las frías noches, el de las lluvias y los puentes que precedían al amor. El de tanto aprendizaje...

Volví a mi casa de siempre y he vuelto también a encontrarme con algunas gentes de antes, aquellas con la que quedaron historias inconclusas:

El compañero de carrera que una vez me escuchó en la calle decir a alguien más lo mucho que me gusta, y que desde entonces me mira distinto y sonríe con complicidad cuando solicita libros.

Está también aquél, el del beso inesperado en una parada de autobús, el mismo al que vi por última vez tirado en la arena de Zipolite hace muchísimos años y que reapareció de la nada, con una poca disimulada disposición de re-escribir la historia.

Volvió (en mis sueños) el hombre que solía reaparecer cada que me proponía comenzar una relación. No sé si fue mi primer amor, pero sí estoy segura de que fue el más intenso, el más impulsivo, el más instintivo, el más inconsciente.

Además apareció por los pasillos y queriendo saldar deudas, el que con su verborrea, música y larga melena me atrajo y que casi de forma paralela me fue resultando antipático y repulsivo.

Curiosamente también vino uno de los platónicos. Intuyo que ya dejó de serlo. Habrá que verlo de cerca para corroborar emociones.

En fin... El re-encuentro con espacios y personas ha sido grato y estimulante; sobretodo con lo mal que he pasado estos días en la escuela y la mala organización que impera en nuestras vidas.

Y a pesar del poco tiempo de sueño y de tantas horas de viaje, me siento contenta de volver, y más indecisa acerca de nuestro futuro inmediato.


jueves, 9 de junio de 2011

Sueños...

Besos furtivos en lugares oscuros, música de ritmos contagiosos, una gran fiesta, tu familia departiendo a la mesa, un perrito callejero recién adoptado haciendo por sentirse parte de la casa, la lluvia suave afuera, tus ojos buscándome, alguien hablando de aretes de oro, alguien más que me decía lo mucho que se notaba el magnetismo entre nosotros. Y eras tú, aunque al principio te presentaste con otra forma...

Desperté emocionada, pero conforme pasaron los minutos y recuperé la lucidez, más bien me fui sintiendo triste. Triste porque sólo en sueños experimento el amor recíproco.

Debo ya salir de esta rutina. Es definitivo.


miércoles, 8 de junio de 2011

Sueños...

Era la noche previa a una salida multitudinaria a algún balneario. No había camas ni cobertores suficientes. Entre tanta gente, apareció totalmente desnudo el primer hombre que me aceleró las hormonas, ese de lindos ojos, el del mundo del teatro, el del primer beso... Y al verlo, le busqué sitio en alguna cama. Pasó por mi mente acostarme a su lado, muy cerca. Pero no, le puse un cobertor encima, por aquello del frío, y fui a otra cama a dormir.

jueves, 2 de junio de 2011

"Sensación en bonito"

Curioseando, me encontré con el blog de un contemporáneo compañero de lucha, y aunque nunca tuvimos una gran conversación, hoy, con sus escritos, me he sentido identificada completamente. Fue como encontrar un espejo de las ojeras de Talita, claro que con sus propias experiencias y reflexiones, pero me ha dejado esta "sensación en bonito", este sentirlo mi amigo, aunque hace como dos años que no lo veo y sigo en deuda con él por el préstamo de documentos para titularme y también tenemos pendiente el armar esa exposición... bien hecha.

Gracias JJ por hacerme una gran sonrisa este día!!!


sábado, 7 de mayo de 2011

Seis de mayo...







Y sólo puedo escribir entre tanta sensación y cúmulo de pensamientos:

Desde ayer tengo aún más ganas de conocerlo.


miércoles, 4 de mayo de 2011

Lázaro Blanco


Y otro gran ser humano ha muerto, un hombre amante de la luz y la limpieza, sabio y sarcástico. Cuánto me hubiera gustado aprender mucho más de él. Y de nuevo me pasa que creo que la gente estará allí por siempre. Y sé que lo que sé de fotografía se lo debo a él.

Gracias maestro!


Tsss...


Me desperté como triste y la sensación se acentúa conforme pasan los minutos.

Moraleja: No hablarás por la noche de asuntos en absoluto agradables. Y muchísimo menos dormirás sin antes haberlos resuelto. El actuar como que nada pasó, no funciona para estos casos.