sábado, 23 de enero de 2010

Kikirikiiii


Esta semana comenzó con un nuevo habitante en casa: un gallo colorado con cola tornasolada y largos espolones que cada mañana parece que se pone a la ventana para cantar y despertarnos, así que ahora soy madrugadora, aún sin pretenderlo.

No sé aún cuál será la suerte del gallo; parece ser buena persona, aunque se come las croquetas de la gata. Quisiera saber de dónde vino para devolverlo a su casa, pues es un animalito muy sociable. También he pensado regalarlo a un casi vecino que da de comer a sus aves mucho mejor que a él mismo. La otra opción es dejarlo acá, que sea otro miembro de la familia... ¿Cuál será la decisión correcta?

Mis ánimos van para mejor, creo. De estar muy triste, pasé al enojo que, luego de un día cedió paso a la tranquilidad que más o menos ha seguido hasta hoy. Y aunque no he logrado evitar dedicar mucho de mi tiempo a pensar en ese asunto, también he estado haciendo planes a corto plazo para tomar cursos de idiomas y entrar a alguna maestría en este año.

Anoche lo vi y sus ojos me dijeron mucho más de lo que quería saber (¡¡¡casi cedo, casi me derrito, casi naufrago... ayyyy!!!)... Palabras hubo pocas, como siempre... Quiero ser fuerte y estar segura de que mi decisión fue la correcta y que no hay vuelta atrás...

Y parafraseando a Jaime López: Me siento bien, pero me siento mal.




miércoles, 20 de enero de 2010

Nota 3.



Hacerse responsable!!


martes, 19 de enero de 2010

Nota 2.



Cambiar de ruta.


lunes, 18 de enero de 2010

Nota 1



No más patanes.


domingo, 17 de enero de 2010

San Miguel Arcángel

A su merced...


Para todo el que disfruta
de la verdura y la fruta
va este danzón dedicado
a su Merced, el mercado.
Platicaban las naranjas
que las limas son bien frescas,
que la vulgar mandarina
se siente tan tangerina;
y aconsejadas las tunas
por la pérfida manzana
se agarraron de botana
a las pobres aceitunas.
Todo pasa. Todo pasa.
Hasta la ... hasta la....
Hasta la ciruela pasa.

Señoras no sean frutas
que todas somos sabrosas,
aquellos se sienten reyes
pero son puros mameyes.
"Uy, qué finas mis vecinas"
se burló el prieto zapote,
luego, criticó el membrillo,
que es como un gringo amarillo.
"No sea usted chabacano
-contestóle la granada-
es usted zapote prieto
y nadie le dijo nada".
Todo pasa. Todo pasa.
Hasta la ... hasta la...
Hasta la ciruela pasa.


Día 2...

Hace un par de horas quise abrir un blog en el que eventualmente escribía acerca de mis demonios. Pero el rastreo resultó ser un total fracaso: no recuerdo ni el título, ni la cuenta, ni la contraseña, ni nada, y agoté el buscador y mi paciencia, así que hoy habrá que endemoniar un poco este blog.

Hace poco más de dos horas descubrí que el lagrimeo constante de este fin de semana no es sólo debido a mi estado anímico, sino a una infección en los ojos, y este hallazgo me ha tranquilizado bastante. Debo confesar que mi reacción fue mucho más intensa de lo que me esperaba, y ha desencadenado muchos temores antes desconocidos.

Más allá del frío por las noches, las vanas esperanzas que tanto hieren, las tantas y recurrentes preguntas que no fueron contestadas, más allá de los miedos con y sin fundamentos, de los reprimidos deseos de salir corriendo y buscar ese espejo que ya no me reflejará más, más allá de los proyecto nunca proyectados y de la nada que invade tanto espacio... Aquí estoy yo, sentada frente al monitor, pegada al teléfono, bebiendo té y comiendo kiwi. Yo, la que eventualmente sube a la azotea con ropa de cama húmeda, la que se abraza al sol y mira el volcán nevado, y mira también al otro lado y suspira...

Sé que los pronósticos generales apuntaban a esto, sé que afinidad no era una palabra que nos describiera, y que los caminos divergían, pero aún así quise creer y creí, y puse todo, todito de mi parte. Y no funcionó.

Estoy cansada de los fracasos...

Y ya, no diré más. El chisme no es necesario contarlo. Los cercanos lo conocen ya.

PD. Está bien.. Ya descubrí que es hora de asumir mi responsabilidad...


sábado, 16 de enero de 2010

La culpa es de uno

Quizá fue una hecatombe de esperanzas
un derrumbe de algún modo previsto
ah pero mi tristeza solo tuvo un sentido

todas mis intuiciones se asomaron
para verme sufrir
y por cierto me vieron

hasta aqui había hecho y rehecho
mis trayectos contigo
hasta aqui habia apostado
a inventar la verdad
pero vos encontraste la manera
una manera tierna
y a la vez implacable
de desahuciar mi amor

con un solo pronóstico lo quitaste
de los suburbios de tu vida posible
lo envolviste en nostalgias
lo cargaste por cuadras y cuadras
y despacito
sin que el aire nocturno lo advirtiera
ahí nomas lo dejaste
a solas con su suerte
que no es mucha

creo que tenés razón
la culpa es de uno cuando no enamora
y no de los pretextos
ni del tiempo

hace mucho muchísimo
que yo no me enfrentaba
como anoche al espejo
y fue implacable como vos
mas no fue tierno

ahora estoy solo
francamente
solo

siempre cuesta un poquito
empezar a sentirse desgraciado

antes de regresar
a mis lóbregos cuarteles de invierno

con los ojos bien secos
por si acaso

miro como te vas adentrando en la niebla
y empiezo a recordarte.


sábado, 9 de enero de 2010

Otro viernes raro...

11.30 am. Centro comercial común y corriente, cita en la zona de revistas. Él llega un poco tarde y con un ojo morado. Yo me preocupo, pensando en algún problema desencadenado por la diabetes. Él dice que es por el exceso de whisky, y yo no acabo de comprender... Luego, rico desayuno con abundante queso camembert, kiwi y salmón (¿qué más puedo pedir?). Él, al fin cuenta que luego de una animada cena y mucho alcohol, se dio de trancazos con su primo sin recordar el motivo...

13.30 pm. Ya chequé la entrada en el trabajo y esperamos que pase el autobús para llevar al solecito a la escuela. La digestión está en su máximo y disfruto del frío sobre mi piel. Alguien se para enfrente de mi y saluda. No sé cómo reaccionar porque hace unos meses me acosaba y creí que no volvería a acercarse. Saludo. Comienza una lluvia de reproches y al final sólo dice -Sí, tenías razón: eres mala persona; pero aún así me sigues cayendo bien-.

14.15 pm. Abordo el metro."Eres mala persona", la frase sigue resonando en mi mente... ¿Seré mala persona en verdad?

14.24 pm. Salgo del metro y a paso constante me dirijo a una sucursal bancaria. Pienso aún en si soy o no mala persona, recuerdo a mi amigo Cometa y me dan ganas de caminar un poco más y visitarlo, considero en que quedan 6 minutos para ver a Teté, visualizo la agenda que compraré para este año, y también comienzo a cantar:

Sabe Dios qué angustia

Te acompañó

Qué dolores viejos

Calló tu voz

Para recostarte

Arrullada en el canto

De las caracolas marinas

La canción que canta

En el fondo oscuro del mar

La caracola.

Cruzo la avenida hasta el camellón, y sigo abstraída cantando. Sobre el camellón avanzo hacia el banco y espero que dejen de pasar autos para cruzar al otro lado. Justo cuando doy el primer paso, Él casi choca conmigo. Nos miramos y seguimos nuestro camino. Cuando llegamos cada uno al otro lado de la avenida, nos detenemos y volvemos a mirarnos. Caminamos en sentidos contrarios pero volteamos y seguimos mirándonos. ¿Nos conocemos? ¿Es magia? En fin, sigo caminando y entro al banco donde hay una fila inmensa y me formo. Saco papeles, le envío un mensaje a Teté para que me alcance ahí. Luego de un rato miro hacia la entrada y ahí está Él, el del camellón mirándome. Siento escalofríos y no me decido a salir y saludarlo. Se va. ¿Habré dejado ir a alguien especial?

14.40 pm. Teté llega muy enojada y me hace ver que me equivoqué de banco. El hombre del camellón no está. Teté comió, yo compré mi nueva agenda, la acompañé a su consultorio y volví caminando rumbo al trabajo. Recuerdo todo lo pasado las últimas horas.

16.10 pm. Estoy a unos metros de la entrada a la biblioteca y veo una silueta familiar. Es Él (el del camellón) que habla con otras personas. Escalofríos y expectativas. Paso delante suyo y levanto la mano saludando; Él hace lo mismo y continúa hablando. Se acabó la magia (o más bien no hubo magia, sólo curiosidad), y yo, vuelvo a trabajar.

El resto de la tarde siguen pasando cosas raras y me río mucho...

Fue un día particularmente raro, frío y húmedo.




miércoles, 6 de enero de 2010

El tiempo pasa...

Y como que ya va siendo hora de volver a escribir!!!


sábado, 19 de diciembre de 2009

:)

domingo, 13 de diciembre de 2009

La del día...

Y sin más palabras...


viernes, 11 de diciembre de 2009

domingo, 6 de diciembre de 2009

Los contrastes...

Hay días en que resulta inevitable evaluar y comparar, y esta semana parece que fue destinada a este fin.

El tiempo, la vida, las experiencias o como se quiera llamar a ese cúmulo de cosas que pasan me han hecho descubrir qué es lo que me encanta, me hace sentir viva, lo que me enamora, lo que me gusta, lo que me hace daño, sé qué me repugna, lo que me inmoviliza, lo que me da miedo... Sé que queda muchísimo por conocer, pero se supone que ya tengo delimitadas gran parte de estas cosas. Y sin embargo pareciera que se me olvidan...

Hace unos días, y mientras saboreaba una rica ensalada, Teté me preguntó qué hago comiendo suadero cuando lo que me gusta es el filete mignon. Ciertamente me reí muchísimo; y es una gran analogía.

Así que habrá que hacer los ajustes necesarios para modificar la dieta, y como dice el nuevo amiguito del faiz: habrá también que esperar a que el caldo se cocine al punto...


sábado, 5 de diciembre de 2009

:)

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Los sueños...

Anoche te vi, nos vimos. Descubrimos que la distancia no era tan inmensa como creíamos; sólo nos separaba un jardín y una barda. Eramos vecinos. Y la sorpresa y las expectativas crecían. Hablamos mucho mirándonos a los ojos y con urgencia buscamos la forma de cruzar aquel cerco. Lo más fácil, la puerta. Pero en la puerta aparecía tu antítesis con pecas y cabello naranja que recriminaba nuestro encuentro. Luego, buscamos otra forma de estar más cerca y de a poco la historia se disolvió en una bruma que me trajo a la cama en esta helada mañana de noviembre. Y mi primer pensamiento fue para ti, y la pregunta constante: ¿Y si...?

(...Y yo, enamorada)


lunes, 16 de noviembre de 2009

Las distancias...

Lejos, los días de la escritura incesante, los tiempos de playa en días feriados, las tardes libres caminando sin rumbo, los escondites perfectos para leer y resolver misterios universales...

Cerca, el solecito bailarín, las arañas que huyen buscando un nuevo refugio, los libros colmados de polvo, las ganas, el cariño que extrañamente parece maduro, el sol invernal, las granjas, las peceras, la imaginación, los recuerdos...

Lejos, los que se fueron, los que se van, los que están por ahí pero en su mundo...

Cerca, los que llegaron, los que vienen, los que aún distantes comparten sus experiencias, sus emociones, su ser...

Y yo, aquí...

domingo, 15 de noviembre de 2009

Las ausencias...

Hoy se cumplen 5 años.

En 2004 seguramente estaba preparándome para ir al trabajo, estaba también por decidir dejar todo lo que hasta entonces tenía trazado como objetivos y rutinas para volver a casa y asumir la responsabilidad de cuidar de la grave enfermedad de mi padre. Recuerdo lo mucho que me costó tomar esa decisión... Sólo que fue tarde. Lo última vez que hablé con él fue gracias a una llamada telefónica que me hizo al trabajo. Me dijo que necesitaba conseguir que alguien me acompañara a su casa para llevarlo al médico porque no se sentía capaz de conducir; estaba muy mal. Sólo le aseguré que encontraría alguna solución y que a la noche siguiente lo vería. Durante las últimas semanas procuré decirle un -te quiero- cada que hablábamos, pero esta vez no lo hice, estaba muy enojada por su actitud, por las cosas que debía dejar, por lo que vendría, por sus chantajes y por mi egoísmo...

Esa noche del 15 de noviembre no dormí y pensé y decidí y cambié de actitud: sería una buena hija desde entonces. A la noche siguiente llegué a casa y nada tuvo sentido. Simplemente me quedé anonadada y mirando...

Muchas cosas han cambiado en este tiempo transcurrido, y hay muchas cosas que he comprendido y valorado de mi padre; y muchas tantas otras que desconozco de él, que para mí siempre fue recto, estricto, inescrutable, duro...

Y sigo extrañándolo...

Tenía tantas ganas de ir este día al Nevado de Toluca para hablar, decir cuánto ha pasado, sentirme abrazada por esa esencia tan fría y acogedora de ese mágico lugar... Pero no se pudo y entonces escribo y enciendo una veladora a la usanza de la familia, y recuerdo y en un rato seguiré con la remodelación de este espacio tan suyo.

Hace poco, en un sueño, me dijo que podía cambiar las cosas en casa, con la condición de que lo dejara en su dormitorio. Creo que he cumplido con ello: ahora sus libros, sus apuntes, sus cartas, sus medallas ocuparán ese espacio: será el estudio.


Mi solecito ya estrenó una habitación para él solito, yo me cambié a la que tiene una pequeña vista al jardín, y los muebles y las cosas andan por todos lados en espera de un nuevo sitio que ocupar. Los muros conocen los colores, luego de haber pasado toda su existencia pintados de blanco; los árboles secos han sido derribados (y vaya que lloré al ver caer el pino más alto)...

Y sí, ya sé que falta una conclusión, pero esa vendrá más tarde.


viernes, 23 de octubre de 2009

Pfff...




Una de mis canciones favoritas con el plus de la voz de Fito...

Y Sur tan allá...


domingo, 4 de octubre de 2009